"El abanico indio" de Victoria Holt

"El abanico indio" de Victoria Holt

Victoria Holt, “El Abanico Indio”, 448 págs, Ed. Grijalbo, 1988

AUTORA

Si quieres saber algo más sobre la autora haz clic aquí.

SINOPSIS

Desde siempre, la vida de Drusilla ha estado dominada por los arrogantes Framling: lady Harriet y sus hijos, Fabian y Lavinia. Precisamente, un día, mientras jugaba con estos de pequeña, Drusilla descubrió algo que marcaría su destino: un abanico de plumas de pavo real. Tras su paso por una escuela de señoritas en Francia, Drusilla ve su corazón inclinarse hacia Fabian, aunque se siente a su vez turbada por el joven Dougal, culto y para nada frívolo. Mas su destino sigue manteniéndola vinculada a los Framling y, como institutriz de la hija de Lavinia, acepta reunirse con ella en la India, país sensual y misterioso. Drusilla volverá después a Inglaterra, pero la ciega maldición del abanico indio no la abandonará tan fácilmente.

CONCLUSIÓN

Estaría entre las 2.000-5.000 mejores novelas románticas. Es un clásico de la novela romántica. Tuvo crítica DIK A en Al About Romance. Entró en el top 100 de novelas románticas que en 2015 publicó NPR. Por último, estuvo en la lista Top 1000 de RomanceNovels.Me, en el núm. 904.

En 2018 hizo treinta años que se publicó El abanico indio. Se sigue publicando y releyendo. Eleanor Burford (1906- 993) es una autora favorita de muchos lectores, tanto con este seudónimo de Victoria Holt como los de Philippa Carr y Jean Plaidy. Si te gusta la novela romántica, sus libros son una buena opción, siempre que sepas qué esperar.

Esta novela está narrada en primera persona. La protagonista, Drusilla, es la hija del párroco de un pueblo dominado por el casoplón de los Framling. Empieza la novela describiendo esa localidad, y lo primero que te cuenta es que el hijo de esa familia noble, Fabian, la secuestró cuando ella era un bebé y que, años después, ella se convirtió en su esclava.

Y luego te sigue contando otras cosas, con lo que ya te ha enganchado para saber cómo demonios, con esa presentación, puede Fabian ser el héroe de esta historia.

Es una novela contada desde la perspectiva de Drusilla. Muy detallada sobre cómo transcurrió su infancia y su juventud, como acompañante de la chica joven de la mansión, Lavinia. Son páginas y más páginas que pueden hacer perder la paciencia al lector más tolerante, porque esperas una novela romántica y la presencia de Fabian es realmente limitada.

Pasan así más de 100 páginas, con todas esas cosas, y ahí es cuando tienes que aceptar que este tipo de novelas no tiene que ver con las románticas actuales. Drusilla es la protagonista y el 80% de la novela está dedicado a ella: lo que la pasa, lo que siente y piensa. No está mal estar en su cabeza, porque es joven sensata y sabe no morderse la lengua frente a los poderosos.

De vez en cuando, aparece Fabian. Es más bien, una sombra que está ahí, en muy segundo plano. Como es propio de la romántica de la época, el héroe aparece un poco como una amenaza contra la heroína, pero tú entrevés, sin necesidad de que te lo digan con palabras, y sin que Drusilla sea consciente de ello, que en realidad Fabian tiene que estar enamorado de ella, y que la va a proteger y velar por ella en todo momento.

La novela te llevará de Inglaterra a la India y vuelta. Verás ese mundo desde la perspectiva de Drusilla, muy propia de una inglesa del siglo XIX, y hasta si me apuras del siglo XX. Por lo tanto, no es novela apta para el club de los ofendiditos, esos que se empeñan en el presentismo, sin saber realmente nada de la historia, ese “cementerio de asristocracias”.

A mí me resultó un placer leer esta historia. Las escritoras de romántica de aquellas épocas, especialmente británicas, tenían un gran respeto por el lenguaje y la forma. Se esforzaban en escribir novelas buenas, con heroínas sensatas y contenidas, y cierta firmeza de carácter. Pienso en Georgette Heyer o Mary Stewart o M. M. Kaye.

Para disfrutarla tienes que aceptar que:

- El héroe va a aparecer muy poco.

- No vas a saber lo que piensa o siente porque será tan misterio para ti como para la heroína.

- No habrá sexo.

Cuando digo que no hay sexo quiero decir que, aunque si se alude a que algún personaje tiene relaciones sexuales, no se describe. Y tampoco lo hay entre la pareja protagonista.

¿Y romance, hay algo? Pues muy poco, más lo que tú te imaginas que lo que hay sobre el papel.

¿Y que hay, entonces, sobre el papel? Pues la aventura personal de Drusilla, su crecimiento como persona, tanto biológico como por lo mucho que ve y vive, y sin perder el oremus en ningún momento.

También habrá aventura, misterio, más de una muerte violenta, extorsión, el motín de los cipayos y algún que otro niño.

A mí me ha gustado, es una novela buena, que me entretuvo una vez que superé ese primer tercio de la novela que es realmente pesado, de cuando Drusilla es una niña, y luego acompaña a Lavinia en su nursery, y más adelante van juntas a un internado, primero en Inglaterra y en Francia después.

Si le quieres dar una oportunidad a esta novela, creo que te puede gustar, pero siempre que no esperes nada parecido a Kleypas o Julia Quinn. Este tipo de novela no tiene nada que ver con esas ligerezas sensuales. Si prefieres algo ágil y ligero, pues no, te va a parecer un tostonazo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Testimonios del último día" de Rubén Chapela

"Latidos de guerra" de Cristian Serrano Galdón